martes, 3 de octubre de 2017

Receta de anchoas a la vinagreta

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INGREDIENTES
(4 personas) 
  • Nº RACIONES: 4 comensales
  • TEMPORADA: verano

  • - 400 g de anchoas
  • - 2 dientes de ajo
  • - 200 ml de vinagre
  • - 300 ml de aceite de oliva
  • - Perejil
  • - Una pizca de sal

Cómo se elabora


  • Quitamos a las anchoas la cabeza, las tripas y la espina; las dividimos en dos lomos y quitamos la cola. Las lavamos, las salamos y las colocamos en un recipiente con tapa. Ponemos el aceite, el vinagre, los ajos y el perejil y mezclamos. 
  • Vamos poniendo en capas las anchoas con cuidado de que cada capa quede cubierta por la vinagreta. 
  • Si una vez puestas todas las anchoas no quedaran cubiertas con la marinada, añadimos un poco más de aceite y de vinagre. 
  • Ponemos la tapa y reservamos hasta consumir. Debemos mantener durante 24 horas como mínimo en el marinado. 
  • Se conserva bien varios días. Mejor en nevera.

lunes, 2 de octubre de 2017

Receta de mejillones al vapor a la vinagreta

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Vinagretas hay muchas, e incluso en esta especial para los mejillones, existen muchas versiones. Hay quien le echa tomate, hay quien le echa huevo cocido picado, hay quien le echa pimiento morrón, hay quien le echa sal, etc... 

Ingredientes
Para 4 personas
  • 1 k de mejillones
  • 1 tomate
  • 1/4 de pimiento rojo (unos 80 g)
  • 1/3 de pepino (unos 80 g)
  • 1 hoja de laurel
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre de manzana
Preparación
  • Hacer un corte en forma de cruz en el culo del tomate, retirarle el pedúnculo y escaldarlo durante 30 segundos. Pasarlo por agua fría, pelarlo, despepitarlo y cortarlo en cubos pequeños.
  • Pelar el pepino y cortarlo en cubos junto con el pimiento rojo. Agregar el tomate en cubos, aliñar con tres partes de aceite y una de vinagre (cantidad al gusto, pero es importante mantener la proporción), salar y guardar en la nevera un par de horas.
  • Limpiar a conciencia las conchas de los mejillones y retirarles las barbas. Pasarlos por agua.
  • Calentar una olla a fuego medio-fuerte, añadir un chorrito de aceite de oliva junto con la hoja de laurel y los mejillones. Tapar hasta que se hayan abierto todos. Retirarles la concha superior.
  • Aliñar los mejillones con la vinagreta, rematar con el perejil picado y servir.

Nobel de Medicina para los investigadores que explicaron el reloj biológico

.Premio Nobel de Medicina

Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young son reconocidos por sus «descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano»

.

Al igual que las plantas, los humanos también nos movemos al compás del planeta. Ellas cierran sus hojas cuando se pone el sol y las abren cuando sale. Nosotros, por lo general, hacemos lo mismo con los párpados. El culpable de esta tozuda costumbre se localiza en el núcleo supraquiasmático, un grupo de neuronas situado detrás de los ojos, en el hipotálamo. Es el reloj circadiano, capaz de distinguir la noche del día por las señales luminosas que detecta una vez que entran por la pupila. Este cronómetro corporal nos ata a unos ritmos de sueño, «envía mensajes que le indican a la glándula pineal del cerebro cuándo liberar melatonina», apunta Bibiana García Visos, bióloga y divulgadora en los Museos Científicos de A Coruña. Además, influye en otros aspectos fisiológicos como la regulación de la temperatura corporal, la presión arterial, la producción de hormonas o las funciones del aparato digestivo. Por eso, durante la madrugada aumenta la producción de vasopresina, disminuyendo la sensación de sed, o se reduce la actividad de los pulmones, aumentando la probabilidad de sufrir un ataque de asma.

El horario de los genes
Gracias a los avances en el campo de la cronobiología sabemos que este reloj central no esta solo. Hay miles actuando de forma específica sobre el corazón, el hígado, la piel o las células grasas. «Los genes de las células que forman estos tejidos se activan ante un estímulo externo. Tienen su hora de mayor o menor ajetreo», explica la bióloga coruñesa. En el 2014 John Hogenesch publicó el atlas de los genes circadianos del ratón en la Universidad de Pennsylvania. Concluyó que más de la mitad de los genes de los mamíferos prefieren la puntualidad y el orden y pueden desacoplarse ante cambios. «En otro estudio empezaron a dar de comer de día a un grupo de ratones, que es cuando suelen dormir. Este grupo engordó más que el que tenía sus relojes internos sincronizados», señala Bibiana. Una investigación publicada en el King´s College de Londres por la nutricionista Gerda Pot llega a un conclusión similar. Tras analizar las costumbres alimenticias de 5.000 personas desde 1946, asegura que la presencia de diabetes, obesidad y problemas cardiovasculares es mayor entre trabajadores nocturnos y personas que no mantienen un horario regular para comer. «Sabemos que tomar las pastillas para la tensión antes de acostarse es más efectivo que hacerlo por la mañana. Se está viendo que mantener sincronizados los relojes biológicos periféricos con el central gracias a unos hábitos diarios no solo puede ser útil para controlar el peso, sino también para optimizar determinados tratamientos», opina Bibiana.
Las oportunidades que puede brindar este campo de estudio se abren a enfermedades como el cáncer. «Las células cancerígenas se caracterizan por duplicarse y ser arrítmicas en un cuerpo que, bien sincronizado, mantiene sus ciclos. Dar quimioterapia en el momento adecuado podría atacar el tumor con menos efectos secundarios para el resto del órgano o tejido si no está activo», explica la divulgadora. Las farmacéuticas ya trabajan en la investigación de esta posibilidad para la que escuchar con atención el tic-tac que marca el cuerpo es fundamental.
En resumen, mantener las rutinas en nuestra vida puede ser beneficioso para el organismo, y si lo que tememos es el aburrimiento basta con esforzarnos por añadir un toque extraordinario para compensar la inercia.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Receta de calamares a la andaluza


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Uno de los grandes manjares de la cocina andaluza, y de la española en general, es la fritura de pescado. Por desgracia, con esto de la celiaquía mucha gente se la pierde... o mejor dicho se la perdía, ya que ahora tenemos una solución estupenda que además queda genial. ¡Ni más ni menos que la harina de garbanzos!


Ingredientes para 2 raciones de Calamares a la andaluza sin gluten - ¡Súper crujientes!:
  • 300 Gramos de Anillas de calamar
  • Harina de Garbanzos
  • Sal
  • Aceite para freír
  • 1 Limón
Pasos a seguir para hacer esta receta | 10 minutos
1
Comenzamos esta receta de calamares a la andaluza sin gluten escurriendo muy bien las anillas de calamar y las salamos al gusto.
2
Las pasamos por la harina. Queremos obtener una capa crujiente, nada más, y sí que podemos conseguir un rebozado crujiente sin gluten. No queremos que se enmascare el sabor del calamar, que es el protagonista del plato no el rebozado, así que tras pasar por harina los agitamos un poco para retirar el exceso de la misma.
3
Cuando el aceite de la freidora esté caliente a la temperatura adecuada, añadimos las anillas rebozadas de calamar sin gluten. Es mejor no echar muchas de golpe, para que no se peguen y se estropee la fritura. Según el tamaño de la freidora (también las podéis hacer en una sartén si no tenéis, obviamente) añadiremos más o menos de una vez.
4
Vamos vigilando los calamares rebozados sin gluten y tras unos minutos, cuando veamos que tienen el dorado adecuado a nuestro gusto (este tipo de harina les da un color especialmente bonito y apetitoso) los sacamos y los colocamos sobre un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y nos quede así una fritura crujiente y ligera, no muy grasienta.
5
Por último, colocamos los calamares a la andaluza sin gluten en la bandeja de servir y apretando un limón, añadimos un chorrito del jugo por encima para dar el toque final, para que queden perfectos. ¡Ya veréis qué auténtica delicia!

El quiché Lorraine es una receta típica de Francia


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El quiché Lorraine es una receta típica de Francia que originalmente sólo se componía de la masa, nata y huevos. Más adelante se le añadió el beicon o la panceta, y a partir de ahí las opciones son infinitas. Esta tarta salada es super sencilla de preparar, y más aún si tenemos ya preparada la masa o la compramos ya hecha.

Ingredientes para cocinar Quiche Lorraine para 4 personas:

  • 1 lámina de masa quebrada o brisa redonda
  • 100 gramos de beicon ahumado
  • 2 huevos medianos
  • 200 ml de nata líquida para cocinar
  • 1 pizca de nuez moscada
  • sal y pimienta

Preparación del Quiché Lorraine paso a paso:

En primer lugar, precalentamos el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
Forramos nuestro molde con la lámina de masa quebrada acoplándola a la base y las paredes para que coja la forma.
Introducimos en el horno la masa durante 10 minutos para que se vaya haciendo. Para que no se infle, podemos ponerle encima unas legumbres secas que después retiraremos.
Mientras se hornea, cocinamos el beicon. Lo cortamos en trozos pequeños y lo sofreímos en una sartén con 2 gotas de aceite de oliva, no vamos a necesitar más porque el beicon ya suelta su propia grasa.
Lo vamos revolviendo hasta que coja color. Una vez esté dorado, lo sacamos a un plato con un trozo de papel de cocina para que absorba la grasa resultante. Reservamos.
En un bol batimos los huevos y después les incorporamos la nata. Mezclamos todo hasta que se integren bien los ingredientes, le añadimos la nuez moscada y sazonamos a nuestro gusto con sal y pimienta negra. Hay que tener en cuenta que el beicon de por sí ya esta salado.
Una vez que tenemos la masa fuera del horno ya a medio hacer, le añadimos el beicon en trozos repartiéndolo por toda la base uniformemente.
A continuación, vertemos cuidadosamente la mezcla de huevos y nata hasta el borde del molde, pero sin que se salga.
Introducimos el quiché en el horno otros 30 minutos hasta que la superficie se dore y el relleno se cuaje. Lo podemos comprobar pinchando un palillo en el quiché, si sale limpio ya estaría hecho.
Dejamos que enfríe unos minutos antes de desmoldar el quiché, cuanto más tiempo esperemos, más fácil será desmoldarlo. Si tenemos dificultades para hacerlo, podemos ayudarnos de una espátula para separar el molde de la masa.
El resultado es una tarta salada de lo más sabrosa. Sólo queda cortarlo en porciones y servirlo templado.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Empanada de atún, riquísima

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Es una empanada muy fácil de hacer y relativamente rápida, eso sí, hay que tener es un poco de paciencia con el sofrito para que quede en su punto y el sabor de la empanada quede de categoría.

Ingredientes para hacer Empanada de Atún (para 8 – 12 personas):
  • 2 láminas de hojaldre
  • 4 latas de atún de 80 gramos (de peso neto)(el peso escurrido es de 56 gramos)
  • 3 cebollas medianas
  • 1 pimiento rojo (de los gordos para asar)
  • 1 pimiento verde italiano (de los alargados para sofrito)
  • 2 tomates grandes maduros
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada pequeña de pimentón (del normal o dulce)
  • 1/2 vaso de aceite de girasol(unos 125 ml)
  • sal y pimienta negra molida
Receta para hacer Empanada de Atún (para 8 – 12 personas):
1º) Pela la cebolla y trocéala. Limpia los pimientos y trocéalos. Pela los ajos y córtalos en rodajas. Pon en una sartén el aceite y añade todas la cebolla, los pimientos, el ajo y media cuchara pequeña con sal. Deja que se pochen todas las verduras a fuego medio.
2º) Mientras se pochan las verduras pela los tomates, quítales las semillas y pícalos muy finos. Cuando las verduras estén en su punto añade el pimentón, remueve durante unos segundos y añade el tomate. Deja al fuego unos 5 minutos.
3º) Pon el atún a escurrir y cuando hayan pasado los 5 minutos lo añadimos al sofrito y removemos bien. Prueba de sal y si hace falta añade un poco más. Si te gusta puedes añadir una pizca de pimienta negra molida.
4º) Coloca un colador sobre un bol grande y vuelca sobre el colador el sofrito. Queremos separar el aceite (para pintar luego la empanada) y que el sofrito quede menos aceitoso.
5º) Deja que se enfríe el sofrito mientras escurre y luego espárcelo sobre una de las láminas de hojaldre dejando uno o dos centímetros libres por cada lado. Pon a calentar el horno a 200ºC (calor arriba y abajo)
6º) Luego coloca encima la otra lámina de hojaldre y cierra los bordes apretando bien. Luego pincela con el aceite del sofrito la superficie de la empanada y haz una chimenea (un agujero) en el centro de la empanada para que salga el vapor.
7º) Mete en el horno a 180ºC y deja durante 20 a 30 minutos o hasta que veas el hojaldre bien dorado (vigila de vez en cuando para evitar que se queme). Luego saca del horno, deja enfriar y tu empanada de atún está lista para comer 
A comer:
Añadimos muy poca sal al principio porque el atún en conserva a veces viene un poco fuerte de sal y es mejor rectificar al final que añadir demasiada al principio y “liarla parda”

sábado, 16 de septiembre de 2017

¿Tu perro tira de la correa?



Es muy común que nuestros mascoteros se quejen amargamente porque sus compañeros caninos tiran de la correa. Y es tan habitual, que incluyo también a profesionales de los animales que tienen bien educados a sus perros y saben un montón de trucos, pero les cuesta mantener a sus perretes al lado siempre que quieren. Entonces, ¿cuál es la razón por la que nos resulta mucho más difícil conseguir que nuestro perro no esté continuamente tirando de la correa?

Lo que ocurre en los humanos

Hay varias razones generales por las cuales las personas nos encontramos con estos problemas, y que por supuesto estamos pasando por alto o, en el mejor de los casos, no estamos prestando la atención que deberíamos. Algunos ejemplos:
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  • La recurrente prisa: En el mundo en el que vivimos parece que todo está medido por el segundero, y por lo tanto, disponemos de X minutos (horas, a poder ser) para sacar a nuestros perros a la calle para que corran, jueguen, olfateen, hagan sus necesidades y se socialicen con otros perros. Por eso, cuando el perro tira de la correa, aunque sea un fastidio para el mascotero, lo que estamos pensando es en llegar pronto al parque o la zona de recreo para que nuestro compañero de 4 patas disfrute al máximo y de paso, deje de tirar de la correa. Parar a regañarle, darse la vuelta o emplear tiempo en corregir esta conducta, hace que nuestro perro tenga menos tiempo para su tiempo de ocio o nos retrase a nosotros en nuestras actividades.
  • No prestar atención al perro: precisamente porque nos faltan horas en el día, el momento de sacar al perro es perfecto para hablar por el móvil o mandar algún mensaje, aliviar algo de trabajo o simplemente para socializarnos nosotros mismos. El perro tira, por los motivos que veremos más abajo, y nuestros mascoteros siguen ensimismados en sus tareas, por lo que no recibe ninguna información de que lo que hace es molesto y no debe hacerlo.
  • Falta de conocimiento. Por supuesto hay quien quiere hacer que su perro deje de tirar, y por más tirones que le de con la correa no lo consigue. Cuidado, por favor, mucho cuidado con los tirones de correa, que pueden ser tan perjudiciales para el animal, principalmente si lo que lleva es un collar en vez de un arnés.
  • Según cómo sea la utilización de la correa, estaremos fomentando la actitud del perro. Es decir, si cuando el perro tira encuentra resistencia y esta resistencia le permite empujar hacia delante, y de hecho lo hace y lo mantiene, estaremos comunicando al perro que lo que hace está bien, y por tanto, lo repetirá y además fortalecerá sus músculos. Es por ello que ejercer presión perpendicularmente al perro hacia atrás es sin duda una mala idea...  

Lo que ocurre en los perros

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Pero no hay que ser injustos: lo cierto es que no solo nosotros fomentamos que nuestro perrete tire de la correa. De hecho, el que tira es él, ¿verdad? Y he aquí algunos ejemplos del por qué de la actitud de nuestro can:
  • Es la hora del parque, así que sabe que cuando llegue allí, tendrá su momento de gloria donde podrá divertirse. Es decir, cuanto antes llegue, antes podrá comenzar su felicidad plena.
  • Estamos en la calle, ¡con la cantidad de estímulos que eso conlleva! Olores, sabores, sonidos, movimiento, perros que conozco o que no conozco... todo es más interesante que quien está en el otro extremo de esa molesta correa. ¡Quiere ir a ver qué es todo eso que la vida le presenta!
  • Ellos salen a dar un paseo, pero su ritmo es más rápido que el de la persona media, por lo que, auque respete todos esos ruidos y multitud de cosas para explorar hasta que esté suelto o en un lugar donde se le permita, tiene que estar continuamente esperando a que su cuidador vaya un poco más rápido. Cuando no lo hace... tira de la correa.
  • El camino es aburrido, ya se lo conocen: cada esquina, el olor del bóxer de hace 10 minutos, el paso de cebra donde siempre paráis, el sonido del coche que pita todos los días al que está en doble fila... Así que volviendo a la consecuencia del primer punto, cuanto antes llegue al parque, mucho más tiempo de diversión.
Seguramente te hayas visto reflejado en algunas de estas situaciones y hayas tomado conciencia de que, efectivamente, hay cosas que se deberían mejor... ¡perfecto! Es un comienzo estupendo para comenzar a cambiar las cosas. ¿Cómo? Sigue leyendo y te daremos algunas ideas.

¿Cómo cambiar esta realidad?

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Cuando un perro tira de la correa, lo que quiere es conseguir un fin. Puede ser oler algo saludar a otro colega o llegar antes a un lugar, y si tirando de la correa lo consigue, estaremos reforzando ese comportamiento porque la información que le llega al can es "cuanto más tiro, más rápido consigo lo que quiero". En muchas ocasiones los elementos disuasorios no sirven, como los collares de púas (alguien debería explicar que no son collares de "educación", sino collares hechos para fortalecer el cuello de los perros y fomentar que tire... ah, y no están hechos para que las púas vayan hacia dentro, aunque ahora lo normal sea eso), los tirones fuertes de la correa que pueden provocar muchos problemas al perro, entre otros en la tráquea, los gritos y los enfados, etc.. Lo que realmente debemos intentar para corregir dicha conducta, es precisamente que el perro no consiga su fin: causa - efecto. Si su fin es comerse algo de basura que haya en el suelo, no debemos dejar que lo consiga. Del mismo modo, si lo que quiere es llegar al parque, debemos hacerle saber que tirando, no llegará nunca.
Cada maestrillo tiene su librillo, y cada cuidador conoce más que nadie a su compañero de viaje, por lo que aquí únicamente voy a señalar algunas sugerencias que pueden ser, por supuesto, modificadas en cada caso.
  • Creo que una de las cosas más sencillas para hacer es cambiar de itinerario. El perro tiene lugares nuevos para conocer, es un ambiente novedoso y tendrá más cosas en las que fijarse, sin la seguridad que le da conocer absolutamente todo en su camino.
  • Algún mascotero me dirá que si tiene más cosas con las que distraerse, tirará más para ir a investigarlas. Así que mi ssegunda sugerencia es que consiga que el perro esté más atento al cuidador que al resto de estímulos. ¿Cómo? El paseo hasta el parque puede ser un escenario perfecto para practicar algunos ejercicios en la educación, como el sentado, el tumbado o el quieto. Además, se puede aderezar con potenciar que el perro vaya andando pegado a ti, haciendo giros inesperados que el peludo deberá seguir y por lo tanto, no perderle de vista durante ese trayecto.
  • Hemos dicho ya que si el perro tira, no obtiene su recompensa. Para esto es indispensable dedicar un tiempo a tu mejor amigo. El camino se puede hacer largo y pesado, pero en cuanto el perrete sepa  que por cada tirón que nos dé retrocederemos dos o tres pasos, ya se las apañará para que la correa vaya siempre colgando y nunca se tense.
  • Otra forma de disuadir al perro de su empeño en conseguir lo que quiere, es utilizar un arnés de entrenamiento, con una evilla en la parte inferior del pecho del animal, para que cada vez que tire el perro se gire en otra dirección, relajando además de tensión la zona del cuello que ya hemos comentado que es peligrosa para tirones.
Hay muchas formas de conseguir la atención del perro, que en definitiva es lo que buscamos. No queremos ser dos entes que van a dar un paseo por separado pero unidos por una cuerda. Lo que queremos es disfrutar del paseo, los dos, y para ello hay unas normas. Primero, el comportamiento del perro ha de ser correcto y facilitar el paseo de los mascoteros, y segundo, y muy importante, debemos permitir después al perro ser perro y comportarse como tal, proporcionándole un lugar donde correr y ejercitarse, con estímulos a los que pueda acceder líbremente y con otros animales de su especie con los que poder compartir un cachito del día.
Por favor, ten en cuenta que estamos hablando de educar a nuestra mascota para que se adapte a las reglas de nuestra sociedad. No necesitamos gritar ni hacerle daño de modo alguno. Si el perro no hace lo que le pedimos, lo primero que debes revisar es si tú se le has explicado correctamente lo que quieres que haga.

Licuado de fresa


Ingredientes:   Porciones: 3 

  • 9 fresas maduras, lavadas
  • 2 cucharadas de azúcar refinada
  • 1/4 taza de leche entera
  • 1 taza de yogurt light
  • 3 cubos de hielo





Preparación: 10min  ›  Listo en:10min 

  1. Corta 3 fresas en trozos pequeños y resérvalas. Coloca el resto de las fresas junto con el azúcar en una licuadora; licua a velocidad alta durante 30 segundos. Agrega la leche y licua otros 30 segundos. Agrega el yogurt y licua duante 1 minuto.
  2. Coloca 1 cubo de hielo en cada vaso y divide el licuado entre los 3 vasos. Adorna con los trocitos de fresa y sirve.
Fuente: Allrecipes

viernes, 15 de septiembre de 2017

Receta de Panque de Limón

Panque de Limón


  •  mins. de preparación
  •  mins. de cocción
  •  mins. de descanso
  •  mins. en total
  • Porciones: 16 porciones
  • Dificultad: Intermedio

Ingredientes


Instrucciones

PRECALIENTA el horno a 350° F. Engrasa y enharina un molde de tubo de 10 tazas estilo bundt.
DERRITE los trocitos de chocolate en un tazón sin tapa, adecuado para microondas, a una potencia MEDIA-ALTA (70%) durante un minuto; REVUELVE. Los trocitos de chocolate pueden mantener algo de su forma. Si es necesario, caliéntalos a intervalos de 10 a 15 segundos adicionales, revolviéndolos hasta que se derritan; déjalos enfriar ligeramente.
COMBINA la harina, el polvo de hornear y la sal en un tazón pequeño. Bate la mantequilla, el azúcar y el extracto de vainilla en un tazón grande hasta que esté cremoso. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Añade la ralladura de limón y los trocitos de chocolate derretidos y sigue batiendo. Añade gradualmente la mezcla de harina alternándola con el suero de leche mientras continúas batiendo. Vierte la mezcla en el molde preparado anteriormente.
HORNEA durante 50 a 55 minutos o hasta que insertes un palillo de dientes en la masa y salga limpio. Refría en el molde encima de una rejilla de alambre por 10 minutos. Combina el azúcar glasé y el jugo de limón en un tazón pequeño. Agujerea el panque con un palillo de madera; vierte la mitad del glaseado de limón en el panque. Deja enfriar por 5 minutos. Inviértelo en un plato. Agujerea la parte superior del panque; vierte el glaseado sobrante sobre éste. Deja enfriar completamente antes de servirlo.
Fuente: El mejor nido Nestlé