Este plato, está cocinado con una base de Ensaladas y pertenece a los platos de la cocina Tradicional.
Ingredientes:
Un pulpo pequeño cocido
lechugas varias (lollo rosso
hoja de roble escarola
ajos
1 cabeza de ajos
200 ml. de aceite de oliva
una cucharada de pimentón dulce.
Preparación:
Para el aceite de pimentón, calienta el aceite de oliva en una cazuela. Introduce en el aceite la cabeza de ajos (sin pelar) cortada por la mitad. Una vez los ajos estén dorados, retíralos de la cazuela y apaga el fuego. Añade al aceite la cucharada de pimentón y remueve bien hasta que éste quede bien disuelto en el aceite. Lo reservamos.
Lava las lechugas, escúrrelas bien y trocéalas. Ahora alíñalas con aceite de oliva virgen, unas gotas de vinagre de Jerez y una pizca de sal gruesa.
Con la ayuda de un cuchillo muy afilado, corta los tentáculos del pulpo en rodajas lo más finas posibles y cubre con ellas la base del plato. Rocía el pulpo con el aceite de pimentón.
Sobre el carpaccio de pulpo servimos un bouquet de ensalada aliñada.
Camarones que saben a algo salido de un restaurante, este camarón de lima con miel de mantequilla dorada se siente gourmet con la mitad del esfuerzo y el máximo sabor.
Crujiente, pegajoso y lleno de un sabor increíble, se siente como si ayer estuviera dorando mantequilla, mezclándola con miel y ajo, y volando mi mente con la mezcla de sabores que salen de mi sartén.
Ingredientes:
Mantequilla: use sin sal para controlar mejor la cantidad de sal que se agrega
Miel
Ajo
Jugo de limón: recién exprimido sabe mejor que el embotellado
Salsa de soja
Preparación:
Primero, estarás dorando tu mantequilla. Una vez que la espuma disminuya y el color comience a volverse de un hermoso color marrón dorado, un aroma a nuez llenará tu cocina, y estarás muy orgulloso de ti mismo si nunca has hecho esto antes.
Tan pronto como esté dorado, agrega el resto de tus ingredientes y dale 30 segundos para infundir todos esos sabores juntos.
Es magia, gente. Y garantizado que estarás dorando tu mantequilla en cualquier otra receta que tengas.
Un guiso de origen gaditano, sus famosos garbanzos con langostinos, un plato marinero que entra bien en cualquier fecha del año.
INGREDIENTES:
80cl. de aceite de oliva
3dientes de ajo
250gr.de almejas puestas en agua con sal
6hebras de azafrán molido
1cebolla
250gr.de gambas peladas
1kg.de garbanzos en remojo
250gr.de langostinos con piel
1hoja de laurel
500gr.de mejillones
1patata cortada en cascos
1pimiento verde
1pizca de sal
1 tomate rojo
ELABORACIÓN:
Poner en una olla aceite de oliva, el laurel y muy picado el tomate, la cebolla, los ajos y el pimiento verde y refreír muy bien todo el conjunto.
Añadir las almejas mejillones y gambas, remover bien añadir la sal y el azafrán molido, añadir los garbanzos previamente remojados y dejar cocer por último añadir los langostinos con la piel.
Puedes disfrutar lo que quieras comiendo marisco del Cantábrico o de otras costas y degustar de un plato con clase en una comida o en una cena, no te arrepentirás y querrás probarlo otra vez
Una cazuela de marisco perfecta para una celebración. Por un lado todo el sabor del marisco y por otro el toque crujiente del queso o pan rallado gratinado al horno. Una receta ideal para no dejar ni gota en el plato.
INGREDIENTES:
500 gr de gambas peladas
500 gr de vieiras (la carne)
300 gr de mejillones (sin cascara)
200 gr de gulas
300 gr de bacalao fresco a lascas
1 litro de fumet o caldo de pescado
1 ajo picado, perejil, aceite y sal
harina para hacer la bechamel con el caldo
queso o pan rallado para hornear y tostarlo.
PREPARACIÓN:
Ponemos en una sartén aceite, el ajo picado y cuando esté dorado, vamos añadiendo todo el pescado y el marisco troceado.
Le damos unas pasadas, para que se quede todo dorado.
Echamos un par de cucharadas de harina, y la cocinamos un poco, para quitarle el sabor.
Vamos añadiéndole el fumet o caldo de pescado, a modo de bechamel, moviéndolo para evitar grumos.
Le damos la consistencia deseada. A mi me gusta que quede consistente.
Probamos y rectificamos de sal y le añadimos un poquito de perejil.
Cogemos unas cazuelitas de barro y las vamos rellenando con la mezcla, sin llenarlas.
Ponemos por encima pan rallado o queso rallado metemos al horno con el gratinador puesto, para que se quede dorado, unos 20 minutos a 150-160°.
Llegó el momento de preparar uno de los platos más magníficos y legendarios de la gastronomía española: las gambas al ajillo. Hay platillos que a simple vista parecen complicados de elaborar, quizás sea por la exquisitez de su sabor que intimida o por lo refinado que pudieran parecer sus ingredientes. El caso es que asustan a la hora de imaginar con qué rayos de sofisticada preparación se logra su pronunciado gusto tan característico. Un buen ejemplo son, precisamente, gambas al ajillo, un plato que parece reservado solo a la sapiencia de chefs, pero que en realidad es tan pero tan sencillo como hacer limonada.
Aprendamos cómo se hacen las gambas al ajillo. Ya verás que fáciles son de preparar.
Primero lo primero. ¿Qué tipo de gambas tienes? Si son frescas y enteras debes retirar cabeza, cola y patas, luego pelarlas y después extraerles el hilo negro fino que tienen en su parte inferior, ¡son los intestinos! Finalmente, lava con brevedad en un poco de agua. Si en cambio tienes gambas peladas, solo tendrás que lavarlas y listo. Mientras las dejas reposar en un escurridor, prepara el ajillo.
Corta los ajos en láminas no muy finas, ni muy pequeñas. Rehógalas sobre el aceite bien caliente hasta que comiencen a dorarse ligeramente. Cuidado con, ugh, quemar las láminas, esto le daría un sabor amargo no deseado a este precioso platillo. Ah, y si te gusta el picante, opta por rehogar el ajo con una guindilla picada en trozos medianos también.
Cuando veas los primeros indicios de dore en el ajo, tómalo como la señal esperada de que debes incorporar las gambas. Dóralas con entusiasmo en este aceite. Disfruta tanto como puedas este momento de aroma embelesante, porque solo deberá durar cinco minutos. No más. Si cocinas de más, endurecerás la tierna carne de las gambas.
Añade una pizca de sal, revuelve, y enseguida derrama el vino sobre tus gambas ya teñidas en ajillo. Deja cocer a fuego alto un par de minutos más para que se evapore el alcohol.
El toque final se lo das esparciendo un poco de perejil fresco sobre las gambas.
Si se te antoja, también puedes agregarles un pellizco de pimienta. Revuelve bien y pásalas bien calientes, si es posible hirviendo, a una cazuela de barro. Pero, bah, si no tienes cazuela de barro no pasa nada, lo importante es que las sirvas bien calientes
Cocinado a base de este tipo de fideos de pasta con forma alargada y hueca. De elaboración muy similar a la receta de Paella de Marisco. Plato marinero donde los haya. Al igual que su plato homólogo, la paella, puedes elaborarlo con ingredientes como el pollo y la verdura.
En esta ocasión, el marisco elegido han sido los gambones, de tamaño superior a la gamba y de un potente sabor. Otro marisco que casa muy bien y pienso que aún mejor, son las cigalas, le darán un sabor todavía más marinero al plato si cabe.
Ingredientes [4 personas]:
Fideuá – 500 gramos
Caldo de Pescado – 6 vasos
Volador o Calamar – 1
Azafrán molido – 20 gramos
Gambones – 8 unidades
Chirlas – 150 gramos
Gambas arroceras – 250 gramos
Mejillones – 500 gramos
Cúrcuma – 1 pizca
Ajo – 1 unidad
Hueso de Rape – 1 unidad
Pimiento Rojo – 1 unidad
Cebolla – 1 unidad
Tomate – 1
Perejeil en rama – 1 pizca
Aceite de oliva – 2 cucharadas
Sal – 1 pizca
Elaboración de la Receta
Comenzamos por el sofrito: Limpiamos y troceamos la cebolla y el pimiento rojo. Le echamos un poco de sal.
Ponemos en una sartén mediana un chorrito de aceite de oliva y cuando esté caliente añadimos las verduras anteriores. Remover hasta que estén pochadas
Pasados unos 10 minutos añadimos el calamar o volador limpio y troceado (puedes ver como se hace aquí). Añade también el tomate limpio, pelado y troceado.
Removemos hasta que se consuma el líquido que suelta el calamar o volador, dejamos un poco. Apagamos y reservamos para el paso de cocer el fideuá
Elaboramos el caldo de pescado: Echamos unos 6 vasos de agua en una cacerola, introducimos las chirlas, gambas arroceras, los mejillones y el hueso de rape. Ponemos a hervir. Una vez se abran los mejillones apagamos el fuego y colamos el marisco. Apartamos el caldo para después.
Seguimos con el fideuá: Ponemos la paellera a calentar a fuego medio, añadimos el sofrito y los 500 gramos de fidegua junto a 5 vasos de caldo. Reservamos un vaso para después, por si hiciera falta añadir más según se vaya evaporando. Ponemos a hervir.
Transcurridos 10 minutos añadimos una pizca de cúrcuma y el azafrán molido. En mortero machamos el perejil, el ajo y una pizca de sal y lo añadimos a la paellera.
Pasados otros 5 minutos colocamos sobre el fideuá los gambones, y el marisco que habíamos utilizado para hacer el caldo (las chirlas, las gambas arroceras, los mejillones y el volador o calamar troceado)
Comprueba que el caldo no se haya consumido del todo, si es así,, añadimos otro vaso más de caldo. Transcurridos 5 minutos más, cuando se haya consumido el caldo, probamos y si está en su punto apagamos el fuego, retiramos la paellera y la tapamos con un trapo para dejarla reposar 5 minutos.
Transcurrido este tiempo tendrás un fideuá exquisito listo para servir a tus comensales