lunes, 26 de septiembre de 2016

Las 5 claves que delatan a los que engañan

Los detectives privados realizan un arduo trabajo de investigación sobre el supuesto infiel (Istock)



La dinámica de las relaciones amorosas mutó a lo largo del tiempo. Con el pasar de las décadas, las parejas reflejaron cambios en los roles, las expectativas de sus protagonistas, los tiempos de duración del vínculo y, por supuesto, las licencias y "nuevas búsquedas" de satisfacción. Así, la infidelidad – o al menos la reconocida – comenzó a ganar cada vez más terreno hasta convertirse en un factor practicamente cotidiano en la sociedad
Castigado y "prohibido" entre la gran mayoría de historias de amor, el engaño aparece como uno de los primeros factores considerados "imperdonable" por cualquier individuo, pero también "inevitable" para muchos de ellos. Así, el temor a sufrir una infidelidad puede llevar a una persona hasta a la contratación de un servicio profesional. Y ahí es donde aparecen ellos, esa especie de "héroes anónimos" que aparecen disfrazados, ocultan sus nombres verdaderos, suelen mimetizarse entre la gente por la calle y buscan sólo la verdad de la historia: los detectives privados del amor.
"Cerca del 85% de todos los casos que recibimos en nuestra agencia son de clientes que sospechan de una infidelidad. Es algo que ocurre cada vez con más frecuencia y que incluso incrementa la carga de nuestra actividad. Uno llegó a ver de todo", le explicó a Infobae Silvio -decidió ocultar su apellido-, uno de los responsables de la agencia de Detectives Privados Halcón.
"Nosotros no tomamos todos los caso. Se analiza el pedido del potencial cliente, se estudian las pruebas preliminares y luego se decide si se actúa o no. Hay muchos casos de gente que está muy enferma de celos y ante cualquier mínimo detalle nos contacta. De todos modos, de los casos que agarramos, el 99,9% termina con la confirmación de una infidelidad", agregó el detective.
Una encuesta reciente de la página web RomanceSecreto.com a 1.500 argentinos reveló que el 41% por ciento de ellos reconoció haberle sido infiel a su pareja al menos una vez. El 82% de los encuestados aseguró que nunca perdonaría el engaño y la mayoría de los "infieles" (un 37%) reconoció que la aventura se produjo con un compañero del trabajo.
"Hace décadas, la mayoría de las sospechas que nos llegaban eran de mujeres que dudaban de sus maridos. Hoy, se equilibró todo muchísimo. El tema es que todavía a los hombres les da mucho más pudor sacar a la luz que están siendo engañados. Por eso, en muchos casos, tratan de averiguarlo por su cuenta. La mayoría de los hombres que vienen, dicen que piden ayuda 'para un amigo' y luego nos damos cuenta de que son los protagonistas", agregó Silvio.
La obsesión por tener el celular siempre consigo puede ser un signo de alarma (Istock)
La obsesión por tener el celular siempre consigo puede ser un signo de alarma (Istock)
Las historias de infidelidades investigadas por los detectives privados contienen a veces un guión digno de la mejor ficción. Desde una mujer que sospechaba de su marido por un sarpullido que le había salido a ella en sus genitales y luego se enteró de que el hombre mantenía relaciones con animales en la granja de su propiedad, hasta los innumerables "amantes" que tuvieron que escaparse desnudos por la calle, al ser atrapados "in fraganti".
Incluso, los especialistas llegaron a recibir los pedidos más rebuscados para algunos trabajos específicos: "Hay algunos clientes, muchos más de los que la gente cree, que nos contratan para que vigilemos que sus propios amantes no los estén 'engañando'. Sienten como una especie de posesión con ellos", reconoció el experto.
Y la paranoia humana puede aún sobrepasar más límites: "También nos ha llegado a contactar gente para que controlemos que sus propias parejas no los descubran. Un hombre, una vez, nos pidió que hiciéramos guardia en la puerta de su casa para cuidar que no le rayaran el auto. El problema es que el auto nunca estaba en la casa. Al cabo de unas semanas, el tipo me reconoció que en realidad quería controlar que su mujer no lo persiguiera cuando él se iba con su amante".
Para llevar a cabo las misiones, los especialistas cuentan con dispositivos y herramientas de todo tipo: sobran los disfraces (operarios de la luz, el cable, el gas, oficinistas, etc.) y también abundan los artículos de alta tecnología, como cámaras y micrófonos ocultos.
"Es raro lo que pasa con nuestra profesión porque estamos todo el tiempo al límite de la ilegalidad. Para hacer nuestro trabajo, posiblemente tengamos que emplear mecanismos similares de seguimiento a los que puede realizar un potencial secuestrador. Es importante conocer el límite".
La mayoría de los engaños suceden entre compañeros de trabajo (Istock)
La mayoría de los engaños suceden entre compañeros de trabajo (Istock)
Los cambios de hábito, la clave
A la hora de definir el perfil de los potenciales infieles, el detective privado lo tiene claro: "Los cambios repentinos de hábitos representan la alarma más clara que puede hacer sonar un infiel". Cuando el comportamiento o ciertas rutinas se alteran de golpe y se mantienen durante un período, puede ser necesario que un integrante de la pareja afine el foco sobre las actividades de su compañero y la estabilidad de su vínculo.
Así, Silvio elaboró cinco puntos clave que pueden ser determinantes para delatar el comportamiento de un infiel en la pareja:
El uso del celular: Es importante tener presente cuál es el comportamiento habitual de cada integrante de la pareja con su celular dentro de la casa. Aquel que se vuelve un obsesivo del aparato, que lo lleva consigo hasta cuando tiene que ir al baño y que le prohibe a su pareja incluso tocarlo para acomodarlo en algún lugar de la casa, puede ser objeto de sospecha. "La clave está en determinar si esa persona fue siempre así de obsesiva con su teléfono. El que no tiene nada que esconder, lleva el asunto de una manera mucho más relajada".
La ropa interior. La elección del vestuario para afrontar el día también puede reflejar un signo de sospecha de una relación paralela. Una buena estrategia para quienes desconfían es analizar qué tipo de ropa interior usa la pareja en cada día de la semana. "Si uno ve que su pareja se pone lencería fina super sexy todos los jueves, puede ser una clara señal de alarma. Cuando aparecen las dudas, hay que estar atento a todos los detalles", reveló Silvio.

Los horarios. Dentro del marco de los cambios de hábitos, es necesario prestar atención a los horarios de la pareja. Cuando empiezan a aparecer de golpe innumerables reuniones laborales a última hora, cuando se altera por completo un calendario que parecía estático durante los meses anteriores, es momento de permitirse la duda. "Las reuniones laborales es, posiblemente, la excusa más repetida por los infieles. Si una persona no acostumbra a tenerlas y de repente llena su semana de ellas, es por lo menos sospechoso", afirmó el detective.
El dinero. "El verdadero infiel nunca tiene tiempo ni tiene un peso", aseguró a Infobae el detective privado. Para aquellos que se mantienen al día con las cuentas de la pareja, es importante tomar en cuenta cuando empiezan a haber gastos repetidos y abundantes por parte del otro. "Con el dinero es más complicado porque tampoco uno puede estar controlando los números del otro, no corresponde. Pero sí es cierto que muchos infieles empiezan a derrumbar su mentira cuando la plata empieza a escasear y no tienen cómo justificarlo". El pago de un hotel transitorio durante al menos tres días a la semana puede afectar y mucho al bolsillo de un ciudadano medio.
Actividades extra. Al igual que las reuniones de trabajo, un punto a tener en cuenta es la aparición de actividades posteriores a la oficina. Clases de yoga, pilates, gimnasio, piano, baile pueden representar la excusa típica de un infiel a la hora de esconder su relación con otro. "Una buena alternativa puede llegar a ser tratar de acompañar al otro a una clase de esa actividad que genera tantas dudas. También hay que saber analizar el comportamiento de la pareja ante esa proposición".

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