domingo, 9 de junio de 2019

HOGAZA DE PAN CASERO. RECETA TRADICIONAL

La hogaza de pan casero, es un pan redondo, típico de pueblo. También era uno de los panes más típicos del medievo, antes del descubrimiento de la levadura.
Una hogaza de pan recién sacada del horno
La hogaza de pan es un pan redondo y con mucha miga, muy típico de pueblo. También era el pan más usual del medievo, antes del descubrimiento de la levadura. Después de su descubrimiento, comenzó a extenderse las barras de pan, como la Baguette. Hoy en día, cada vez es más difícil encontrar una buena hogaza de pan ya que, la mayoría de ellas (como el resto de panes) está lleno de aditivos y “mejorantes” que, lejos de mejorar nuestro pan, lo empeora. Aquí, haremos una hogaza de pan casero, con cuatro ingredientes, ningún aditivo. Haremos un señor PAN.

INGREDIENTES PARA HACER UN PAN DE HOGAZA CASERO DE 1KG:

  • 400g de harina convencional
  • 400g de harina de fuerza (harina 000 en américa latina)
  • 25g de levadura fresca de panadero u 8 de levadura seca (iofilizada)
  • Unos 450-500ml de agua
  • Una cucharada de sal

RECETA:

1.- El pan de hogaza casero, es bastante más facil de hacer de lo que parece. Para comenzar, ponemos Todos los ingredientes en un bol y les vamos echando el agua poco a poco. La cantidad de agua exacta a echar, dependerá de las marcas de harina empleadas ya que, no todas absorben la misma cantidad. La idea es ir echando poco a poco hasta conseguir una masa que se pegue un poquito a las manos. Esta es la textura deseada, para asegurarnos una miga con agujeros (alveolada) y bien esponjosa. Una vez conseguido esto, lo dejamos reposar un par de minutos.
2.- Después de este reposo (que se lo hemos dado para que la harina absorba bien el agua) comenzamos a amasar. Como decía se pegara un poco (no demasiado) a las manos y a la encimera. Sobre todo al principio. Pero según amasemos y el gluten vaya desarollándose, dejará de hacerlo cada vez más. Amasamos durante unos 15 minutos. 
3.- Pasado el tiempo, cuando tengamos una masa elástica y suave, guardamos la masa en el bol donde habíamos mezclado los ingredientes, y la tapamos con un paño húmedo. La dejamos que fermente durante de una a dos horas, dependiendo de la temperatura. Hasta que haya doblado su tamaño
4.- Cuando haya doblado su tamaño, la volvemos a sacar, procurando no manipularla en exceso (sobre todo, aplastarla. Para intentar conservar el aire que tenga) y, con cuidado, le hacemos unos pliegues. Se trata de coger la masa por los extremos y traerla al centro de la masa. Algunos panaderos dicen que es como “coger los petalos de una flor y llevarlos al centro de la misma”. hacemos esto con toda la masa. Con esto, queremos tensionar la masa, para prepararla para su segunda fermentación. Una vez hecho, echamos bien de harina en un trapo limpio y seco (de lino o similar. Que no sea de hilos) y lo metemos en una cazuela estrecha. Después metemos la masa en él, con el lado “feo”, es decir, con el que tiene los pliegues, mirando hacia arriba. La cazuelita debe ser un poco más grande que la futura hogaza de pan casero. Utilizamos la cazuela como molde, para que la masa no pierda la forma en su segunda fermentación y el trapo con harina, para que la masa no se pegue. Volvemos a dejarla hasta que haya vuelto a doblar tamaño
5.- Cuando haya vuelto a doblar tamaño, ya solo queda hornearla. Ponemos el horno a unos 220ºC, con la badeja del horno DENTRO. Metemos también en la parte inferior, un recipiente que aguante bien el calor, como una sartén de hierro colado. Cuando esté el horno bien caliente, colocamos la hogaza de pan sobre papel de horno, le hacemos unos cortes en su superficie en forma de cuadrado (a esto, se le llama greñar el pan) y metemos la hogaza de pan casero con el papel de horno en la bandeja que ya estaba dentro. Echamos también medio vasito de agua en la sartén que había abajo. Así, generaremos mucho vapor que, le va a venir muy bien a la hogaza de pan. Conseguiremos una corteza más brillante. Con todo este procedimiento, intentamos emular en casa un horno de panadería. Pasados unos 20 minutos, cuando ya esté bien doradito y cocinado, lo dejamos enfriar en el mismo horno. Así nos aseguraremos que el pan quede muy crujiente (si ves que ha cogido mucho color, puedes colocarle papel de aluminio por encima, para que no se queme la corteza) y, ¡ya tenemos listo nuestra hogaza de pan casero!
Parecen mucho pasos, y muchos párrafos, para hacer una hogaza de pan casero pero, en realidad es mucho más fácil hacerlo de lo que te imaginas. ¡Te animo a que lo intentes! Y por supuesto, si algo no te queda claro, deja un comentario e intentaré solucionar tu duda lo antes posible. Como curiosidad, terminar apuntando que, en el horno, el pan pierde aproximádamente el 20% de su masa, en agua.
4.- Cuando haya doblado su tamaño, la volvemos a sacar, procurando no manipularla en exceso (sobre todo, aplastarla. Para intentar conservar el aire que tenga) y, con cuidado, le hacemos unos pliegues. Se trata de coger la masa por los extremos y traerla al centro de la masa. Algunos panaderos dicen que es como “coger los petalos de una flor y llevarlos al centro de la misma”. hacemos esto con toda la masa. Con esto, queremos tensionar la masa, para prepararla para su segunda fermentación. Una vez hecho, echamos bien de harina en un trapo limpio y seco (de lino o similar. Que no sea de hilos) y lo metemos en una cazuela estrecha. Después metemos la masa en él, con el lado “feo”, es decir, con el que tiene los pliegues, mirando hacia arriba. La cazuelita debe ser un poco más grande que la futura hogaza de pan casero. Utilizamos la cazuela como molde, para que la masa no pierda la forma en su segunda fermentación y el trapo con harina, para que la masa no se pegue. Volvemos a dejarla hasta que haya vuelto a doblar tamaño
5.- Cuando haya vuelto a doblar tamaño, ya solo queda hornearla. Ponemos el horno a unos 220ºC, con la badeja del horno DENTRO. Metemos también en la parte inferior, un recipiente que aguante bien el calor, como una sartén de hierro colado. Cuando esté el horno bien caliente, colocamos la hogaza de pan sobre papel de horno, le hacemos unos cortes en su superficie en forma de cuadrado (a esto, se le llama greñar el pan) y metemos la hogaza de pan casero con el papel de horno en la bandeja que ya estaba dentro. Echamos también medio vasito de agua en la sartén que había abajo. Así, generaremos mucho vapor que, le va a venir muy bien a la hogaza de pan. Conseguiremos una corteza más brillante. Con todo este procedimiento, intentamos emular en casa un horno de panadería. Pasados unos 20 minutos, cuando ya esté bien doradito y cocinado, lo dejamos enfriar en el mismo horno. Así nos aseguraremos que el pan quede muy crujiente (si ves que ha cogido mucho color, puedes colocarle papel de aluminio por encima, para que no se queme la corteza) y, ¡ya tenemos listo nuestra hogaza de pan casero!
Parecen mucho pasos, y muchos párrafos, para hacer una hogaza de pan casero pero, en realidad es mucho más fácil hacerlo de lo que te imaginas. ¡Te animo a que lo intentes! Y por supuesto, si algo no te queda claro, deja un comentario e intentaré solucionar tu duda lo antes posible. Como curiosidad, terminar apuntando que, en el horno, el pan pierde aproximádamente el 20% de su masa, en agua.

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