miércoles, 26 de octubre de 2016

Cómo preparar churros deliciosos


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Cómo preparar churros. No existe un rincón de España donde no se hagan churros. De Norte a Sur de la península los churros son un recurso siempre bienvenido, para un desayuno o una merienda acompañados de un buen chocolate caliente o, simplemente un café con leche.
Este dulce, sencillo y tradicional, no es más que una masa a base de harina, agua y sal, frita en abundante aceite y servida al momento espolvoreada en azúcar. La simpleza de sus ingredientes y proceso no reflejan lo bueno y arraigado en nuestra cultura de esta receta.

Preparación de los churros

  • Ponemos la harina en un bol amplio.
  • En una cazuela calentamos el agua con la sal. Cuando empiece a hervir la vertemos directamente y de una sola vez sobre la harina. Con una cuchara de madera integramos la harina con el agua. Nos quedará una masa muy pegajosa y bastante compacta.
  • Si tenéis máquina para hacer churros la rellenáis con la masa. Como supongo que la mayoría no la tendréis emplearemos una manga pastelera con una boquilla en forma de estrella.
  • Las mangas pasteleras pueden ser de plástico desechable. Podéis encontrarlas en tiendas de utensilios de repostería o tiendas online de repostería creativa.
  • Vamos haciendo las porciones de churros con la masa cruda sobre un paño de cocina. Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite. Cuando esté caliente introducimos las porciones de masa para freír. Cocinamos a fuego medio para evitar que los churros se queden crudos por dentro.
  • Una vez fritos retiramos a una bandeja con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
  • Servimos espolvoreados de azúcar.
  • Consejos, recomendaciones y curiosidades para unos churros de rechupete

  • El resultado es un churro crujiente y poco grasiento. Perfectos para el desayuno de un fin de semana, para una merienda o simplemente porque sí. No os olvidéis de implicar a toda la familia, sobre todo a los peques de casa, les encantarán con un chocolate caliente.
  • Un churro casero que nada tiene que ver con los aceitosos churros de las ferias o con los pésimos churros de lazo, descongelados y fritos en grasas que mejor no saber.
  • Como variante tenemos las porras que se fríen como una rosca grande que luego se corta en tiras más pequeñas. Mejor que freírse en porciones pequeñas directamente.
  • Otra de sus diferencias es que suele añadirse levadura a su masa y ésta se deja reposar unos minutos antes de la fritura.
  • Sean porras o churros, lo que se les pide y marca la diferencia entre los que son buenos y los que no, es que sean crujientes, que no resulten grasientos y que no sepan a harina cruda.
Con estas premisas podemos hacer en casa nuestros propios churros para disfrutar, tanto de un buen desayuno como de una merendola de domingo.

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